Este es el grito de muchas culturas y tierras por seguir teniendo agua de forma gratuita. Sin el control de las grandes corporaciones, porque el agua debe ser un derecho para todo el mundo.
Hay viajes de muchos tipos y en estas fechas sobre todo abundan los viajes por placer donde las saturadas mentes y cuerpos de las personas privilegiadas de este planeta intentan huir del mundanal ruido y rutina para sumergirse en el placer, descanso y ocio tan esperado durante todo el año.
Pero hay muchísimas más personas que viajan durante todo el año a la desesperada, sin billete de vuelta. Su único objetivo es huir, pero no de la rutina o del estrés, intentan huir de la guerra, el hambre, la corrupción, explotación y un largo sin fin de miserias. Intentando alcanzar algo tan simple como un futuro y la felicidad, de ellos y ellas mismos y también de los suyos. Un viaje que en demasiadas ocasiones acaba en tragedia, con cuerpos a la deriva hinchados por el mar, con fosas sin nombre simplemente numeradas porque no hay nadie para reconocer a la persona, con niños y niñas huérfanos porque a sus madres se las tragó el mar, con lanchas a la deriva y ojos en busca de una salvación que muchas veces no llega.
Hay viajes y viajes, y en estos días mientras descansamos cómodamente en nuestras playas del Mediterráneo, es muy probable que nos encontremos con escenas del desembarco de pateras llenas de seres humanos sedientos de todo, pero sobre todo de esperanza y humanidad. Mientras no haya justicia social miles y miles de seres humanos seguirán perdiendo sus vidas a las puertas del "Jardín del Edén".
Tras los acontecimientos de estas semanas atrás a raíz del brutal y cruel asalto del ejército israelí a un barco de ayuda humanitaria "La flotilla", he recordado otras historias de la lucha de personas del mundo entero contra un régimen de terror como el que está cometiendo el gobierno israelí desde hace décadas sobre el pueblo palestino.
Hace 7 años RachelCorrie murió intentando salvar unas casas palestinas del inminente derribo por parte del gobierno israelí, y fue uno de esos bulldozers el que la aplastó sin clemencia, pese a estar bien señalizada, quitándole la vida a sus 23 años. Como muchos activistas era una persona que desde muy pequeña sentía que algo iba mal en el mundo y tenía que hacer algo para cambiar las cosas. Hasta el punto de que se hizo miembro del Movimiento Internacional de Solidaridad, yendo a la Franja de Gaza para ayudar en lo que pudo.
El gobierno israelí acomete desde hace décadas un aislamiento del pueblo palestino, privándole de sus tierras, de su libertad, de las condiciones básicas para vivir, sin agua, electricidad, sanidad y un largo etcétera que hace que la vida en esta zona sea una odisea diaria. Diariamente casas de palestinos son derribadas, dejando a las familias sin un sitio donde vivir, los trabajadores palestinos tienen que soportar diariamente duros controles fronterizos por poner varios ejemplos.
Y por supuesto vetando todo tipo de ayuda internacional y testimonios sobre lo que está sucediendo en la zona, como ha ocurrido con La Flotilla, llevando a cabo cualquier método que sea necesario para dichas acciones. Los muertos de La Flotilla humanitaria, RachelCorrie, así como miles y miles de palestinos y palestinas víctimas diariamente de la barbarie israelí, son las víctimas de un sistema que sólo mira por el poder y el dinero. Por aquí estamos hablando de eso, y de la complicidad de muchos países con el gobierno israelí en este genocidio palestino. El mayor responsable de una política internacional de total apoyo a tal atropello es el gobierno estadounidense, que con su apoyo y no condena alimenta a un monstruo cada vez más grande y más asesino como es el del gobierno israelí.
Podemos intentar mostrar nuestra desaprobación y total rechazo a tales políticas haciendo boicot por ejemplo a los productos israelíes. Puedes encontrar una lista de productos bastante completa aquí.
Este vídeo va dedicado a la labor y persona de RachelCorrie, así como a todo el pueblo palestino y todas aquellas personas que luchan cada día para intentar ayudar a acabar con este sin sentido.
Hace tiempo que sé de esta situación que están pasando los albinos negros en el continente africano. La creencia de que pócimas hechas con partes del cuerpo de éstas personas pueden traer suerte y riquezas está muy extendida en diferentes países como Burundi, Tanzania, entre otros muchos. Ser albino/a en África es igual a sufrir abandono por parte de tus progenitores en muchos casos, así como una discriminación asegurada por parte de tu entorno. La creencia de que son portadores de algún tipo de maldición está muy extendida y es por ello que son rechazados y reclamados por los brujos locales.
Cada año casi 100 albinos/as son asesinados y descuartizados en Tanzania, para posteriormente vender las partes de su cuerpo, así como con la sangre elaborar pócimas de la suerte, muti. Las diferentes partes de su cuerpo y sangre pueden valer miles de dólares. Se calcula que en África nacen un albino/a por cada 4000 nacimientos.
Hace pocos meses España acogió en régimen de refugiado por primera vez a una persona por el hecho de ser albino. Se trata de un chico de 18 años que llegó en cayuco a las costas canarias el año pasado.
Salif Keita es un cantante y compositor de Mali, y es también albino. Como no podía ser de otra forma fue expulsado de su aldea y tuvo que buscarse la vida desde muy pequeño. Tiene una voz privilegiada donde las haya.
Hay una organización llamada Under The Same Sun que está ayudando en el terreno, si quieres conocer más sobre el tema o ayudar puedes encontrar información aquí: http://www.underthesamesun.com/
En estos casos es muy importante la educación y la información para que estas falsas creencias desaparezcan de un continente, ya de por sí lastimado, como es África.
Me parece lamentable que como siempre las crisis las paguen los más débiles. Y mientras tanto los ricos cada vez son más ricos, con el colchón de la hormiguita proletaria.
Están llegando tiempos de cambio, no se trata de hacer revueltas porque sí. Se trata de que la ciudadanías cada vez debe estar más y mejor informada, para conseguir el poder del conocimiento y con él posibilitar el cambio social y estructural que hace falta. El sistema que venimos arrastrando ya ha demostrado de sobra que no es eficaz y no crea más felicidad sino todo lo contrario, por lo tanto habrá que replantearse qué sistema es necesario, qué cambios hacen falta y cómo han de realizarse.
Para quienes no lo sepáis hay un nuevo movimiento llamado Decrecimiento, el cual nos plantea que el cambio no viene sólo desde el punto de vista económico sino también social, político, medioambiental...Todo está interconectado en un mundo totalmente globalizado. Hoy más que nunca el batir de las alas de una mariposa puede desatar un maremoto al otro lado de la Tierra.
Mirar por el otro, no es una cuestión de caridad o compasión, es el puro egoísmo de buscar mi propio bienestar.
He encontrado esta entrada donde nos cuentan sobre las aventuras y desventuras del volcán islandés, y de cómo trae de cabeza a Europa (y lo que nos queda según dicen). Es curioso cómo los seres humanos proponen y la naturaleza dispone sin quererlo, y más curioso es como se puede ver aquí, cómo en estos días de casi nula actividad aérea (en concreto comienza el vídeo con el 18 de abril) se ven los cielos de Europa. Se puede apreciar cómo comieza el vídeo con muy bajos registros de CO2 en la atmósfera y éstos se van incrementando conforme aumentan los números de vuelos.
Pero bueno entiendo que para muchas personas ha sido un contratiempo negativo, aunque al planeta le está viniendo muy bien estos respiros, eso sí para las economías de ciertas compañías aéreas no mucho. Desde luego unas imágenes que hasta ahora no había visto del volcán, y muy espectaculares, aparecen en este siguiente vídeo.
Y digo yo que si nos replanteáramos nuestra forma de medios de transporte, ¿iríamos para atrás o por el contrario el decrecimiento nos haría avanzar más y mejor?